Por alguna razón desconocida (al menos para mi) en Yarinacocha he notado la presencia inesperada de varios perros calatos en la calle. Me parece algo inusual dado que su presencia ha sido reportada en la época pre inca en las culturas de la costa norte. Evidentemente su llegada a Yarinacocha ha sido muy reciente. Pero cómo cuándo y por qué. Estoy acostumbrado a verlos en los museos pero no en las calles y menos en algún lugar de la selva. Es muy frecuente ver algunos ejemplares cerca al paradero de autos a San Francisco.
Bitácora personal de Isaac Alva. En esta bitácora respeto los derechos de propiedad de los contenidos audiovisuales (fotografías, videos y/o audios). La fuente está siempre explícitamente citada al final de cada nota.
martes, septiembre 21, 2010
Perros calatos en Yarinacocha
Por alguna razón desconocida (al menos para mi) en Yarinacocha he notado la presencia inesperada de varios perros calatos en la calle. Me parece algo inusual dado que su presencia ha sido reportada en la época pre inca en las culturas de la costa norte. Evidentemente su llegada a Yarinacocha ha sido muy reciente. Pero cómo cuándo y por qué. Estoy acostumbrado a verlos en los museos pero no en las calles y menos en algún lugar de la selva. Es muy frecuente ver algunos ejemplares cerca al paradero de autos a San Francisco.
sábado, noviembre 08, 2008
domingo, enero 13, 2008
domingo, febrero 18, 2007
Perro peruano del Peru
Minutos antes de iniciar el recorrido turístico por la Huaca de la Luna vi un par de perros peruanos sin pelo. Lamentablemente, antes sólo los había visto en las calles, pero ahora el caso era distinto porque fue la primera vez que los veo en su “lugar de trabajo”. Ya había escuchado por las noticias que con el fin de conservarlos fueron declarado Patrimonio de la Nación y que reciben una pensión del estado para que sean los “guachimanes” de museos y zonas arqueológicas. Así que es gratificante que saber y ver que esto no es sólo un mandato en el papel sino que ahí están en el puesto laboral que les corresponde para ser apreciados tanto como los museos donde viven. Creo que Pedro Weiss estaría feliz de ver esta realidad.